Deportes 17-12-2005 - 571 Palabras

(Hockey)

 

NUEVO DESAFÍO

 

Corría 1997 y Sergio Vigil asumía el cargo de director técnico de la selección argentina de hockey femenino. Apenas comenzada su nueva función, Cachito expuso sus objetivos: "llegar a las semifinales en el 80 % de las competencias que jueguen las chicas", dijo, convencido, ante la sorpresa de todos, ya que el equipo se encontraba lejos de las potencias.

 

Siete años más tarde, al dejar el cargo, su supuesta utopía se había cumplido con creces, con medallas de plata y bronce en dos juegos olímpicos, el campeonato mundial de 2002 y brillantes actuaciones en cuanto torneo jugaron las legendarias leonas en ese inigualable periodo.

 

Claudio Minadeo fue el reemplazante del arquitecto del fenómeno popular y afectivo que significaron las leonas. Las dudas dijeron presente debido a que no es fácil llevar la mochila del exitoso Cachito.

 

La Champions Trophy disputada en Australia hace algunas semanas fue el primer examen para Minadeo y su primera experiencia fue positiva, a pesar de que el cuarto puesto tuvo sabor a poco.

 

Lo destacable es que la actitud y la conducta del equipo permanecen inalterables: el respeto y la solidaridad dentro de la cancha continúan presentes y el buen juego y la magia de algunas siguen deleitando al público de todo el mundo que sabe que la Argentina es siempre candidata.

 

Quizás el único cuestionamiento que aparezca es acerca del recambio que puede existir para renovar a una generación a la que le queda bastante cuerda, pero que tarde o temprano tendrá su ocaso.

 

En cuanto al juego, la observación se refiere a la poca efectividad que está teniendo el equipo en los corners cortos y a la dependencia en ataque que significa la presencia de esa maravilla de jugadora que es Luciana Aymar. Temas en los que el nuevo técnico está haciendo hincapié en vistas a la defensa del título mundial que se llevará a cabo el año que viene.

 

El cambio de técnico en las mujeres tuvo su correlato en los varones, donde este año asumió... Sergio Cachito Vigil, quien sorprendió al aceptar un nuevo cargo en el que tendrá que poner toda su experiencia y sabiduría para repetir el proceso que desembocó en las temibles leonas. Porque el seleccionado masculino está en estos días lejos de los candidatos de siempre.

 

El desafío se repite y la actitud es la misma. "En esencia los grupos son similares, con el mismo espíritu de crecimiento y aprendizaje recíproco... personalmente siento la misma adrenalina que tenía cuando me tocó entrenar a las chicas por primera vez", describió Cachito sus primeros meses como entrenador antes de la primera competencia que se está llevando a cabo frente a Chile, Bélgica y Francia, en Buenos Aires.

 

Cerca de 50 jugadores son los convocados en este primer período. Parecen demasiados, pero sirve para mezclar históricos con purretes, a los que juegan afuera con los del medio local. Así se forma la mística y la unión de los equipos y Cachito lo tiene más que claro.

 

Quizás como cábala, o como manera de redoblar la apuesta, Vigil describió su nueva misión en cuanto a resultados: "En el 80% de los torneos tenemos que estar entre los seis mejores equipos. Si logramos eso, tarde o temprano vamos a alcanzar una semifinal. Pero no hay que apresurarse".

 

Por qué no creerle, por qué no ilusionarse y pensar en una Argentina también potencia en hockey masculino.


Manuel Álvarez Oliva

deportes@agenciamp.com.ar

Agencia MP

 

Se autoriza la reproducción gratuita, total o parcial, con expresa mención del nombre de su autor, de la agencia, y aviso a redaccion@agenciamp.com.ar. Para mayor información, ingrese a la sección legal de www.agenciamp.com.ar