Deportes
29-03-2008 - 560 Palabras
(Rally –
Cortes de ruta)
CHAU RALLY, TE EXTRAÑAREMOS
Es demasiado probable que el vértigo y la velocidad estén despidiéndose de nuestras tierras. No más Sebastien Loeb, asados continuados (complicado este año), carpas VIP, sierras atestadas de fanáticos. Parece que al final esa mágica idiosincrasia argentina hará que el rally mundial busque nuevos horizontes para dejar sin fecha internacional a una tierra que lo ama como pocos.
Han sido demasiados inconvenientes en estas últimas competencias: el año pasado recorrió el mundo la imagen de los pilotos acostados en aeropuertos por problemas en los vuelos que hicieron que se suspendiera una etapa; y ahora el “todo vale” del conflicto agropecuario que hace imposible transitar por las rutas argentinas con la mediana seguridad de llegar a destino. Sino, preguntar al equipo Subaru que quedó varado más de seis horas cerca de Venado Tuerto.
Aquello que hace dudar a quienes tienen en sus manos la sartén es la pasión inextinguible que se desata en las tierras cordobesas cuando la competencia se pasea por sus caminos.
Cerca de un millón de personas demuestran su amor por los fierros, o por los amigos, el fernet y el asado, en un espectáculo irrepetible en el mundo. De hecho, los pilotos extranjeros hablan maravillas de la carrera celeste y blanca: disfrutan ser ídolos por unos días, admiran la comida y las maravillas naturales, “quieren” de verdad venirse a esta lejana parte del mundo.
Pero se hace
difícil mantener esta costumbre con el subdesarrollo galopante que muestra
Porque la afluencia de público ha disminuido notablemente por los problemas por todos sabidos y se siente un tufillo especial que indica que no es fácil disfrutar cuando un conflicto intestino tan virulento molesta y supura. Además de las evidentes demoras en llegar a los tramos de competencias debido a los sucesivos cortes en las rutas provinciales
Sólo queda disfrutar el aquí y el ahora, sin pensar en la orfandad a futuro. Admirar los tres valles cordobeses junto a una organización pulida, empujar el sueño del Coyote Villagra en su aventura en el Campeonato Mundial A/8 (máxima categoría), suspirar por la pinta y la magia del francés Loeb, gozar como siempre del tramo Cabalango – Tanti, testear el debut de la escudería Suzuki. En definitiva, intentar olvidar, aunque sea por un rato, esa maníaca costumbre que tenemos los argentinos de autodestruirnos.
Porque cuando un
aliado funcional al gobierno habla muy suelto de cuerpo de “odio visceral”
hacia un sector determinado de compatriotas o que no tiene problemas en
“matarlos a todos” el rally pasa a segundo plano, aunque sea una enorme
oportunidad de continuar vendiendo la marca país y fomentando un sector
imprescindible como el turismo.
La 28 carrera en
Chau querido rally, ojalá vuelvas. Nosotros nos quedamos acá, en una patria que empieza a repetir peligrosamente los errores de un pasado nefasto.
Manuel Álvarez Oliva
redaccion@agenciamp.com.ar
Agencia MP