Deportes 26-04-2008
- 573 Palabras
(Libertadores)
EMPIEZA LA FIESTA
Las hadas, o las brujas, sonreirán satisfechas por su confabulación conseguida: River contra San Lorenzo por los octavos de final de la Copa Libertadores. A cara o cruz, uno afuera después de 180 minutos (o más) que serán tensos, sin anestesia, no aptos para cardíacos.
Los condimentos sobran, las producciones se saborean, las redacciones gozan de antemano: Ramón contra River, D´Alessandro idem, Tinelli en el medio con sus declaraciones de hace unos días en las que dijo que no le gustaba que ¿su empleado? hablara tanto de los chicos de la banda roja.
Suceda lo que suceda, habrá heridos y pueden ser mortales, ya que el bando derrotado sufrirá lo indecible por el folclore y la relación simbiótica entre el riojano y los hinchas millonarios.
El propio Ramón será el gran perdedor en caso de derrota. Se repetirán las críticas esbozadas por el Cabezón, pero sin la red de contención de continuar en la deseada competición continental.
El mismo Simeone puede
tambalear en caso de quedar eliminados. El entorno del club, en especial la
prensa, está agazapada esperando una caída para caer con los dientes afilados
con el objetivo de desgarrar el “estilo Cholo”, versión reloaded de un
Loco Bielsa auténtico.
Dirán que su obsesión por la presión, el protagonismo desmedido en cada partido, los constantes cambios de esquema se transformaron en enemigos imbatibles que limitaron y asfixiaron a sus jugadores.
El duelo entre santos y millonarios es el encuentro más jugoso de una Copa que comienza en serio, sin posibilidad de error y con la experiencia como mejor consejera para evitar naufragios.
En ese contexto, Boca aparece, nuevamente, como un serio candidato, a pesar de transpirar sangre para no quedar eliminado en primera vuelta.
De la mano de Riquelme, los xeneizes cuentan con su acostumbrado oficio para tener en su puerta el cartel de enemigo temido. Quizás las últimas endebles producciones como visitante sean un condicionamiento a tener en cuenta, en particular por su enfrentamiento frente a Cruzeiro, difícil como todo brasileño, más en una definición en Belo Horizonte.
Estudiantes, por su parte, enfrenta un desafío peliagudo, aunque La Liga de Quito no despierte el temor de la cátedra. La altura y un equipo prolijo armado por el Patón Bauza puede provocar más de un dolor de cabeza al conjunto dirigido por Sensini y liderado por Verón.
Sin embargo, el pincha muestra señas de identidad definidas que lo hacen temible: equipo agresivo que presiona constantemente, sólido en defensa, equilibrado por una mágica Bruja y temible en ataque. Aquel que ponga unas fichas en el león platense no se equivoca; el zarpazo puede acabar con el más pintado.
Sin levantar suspiros, y con una pobre producción en el torneo local, aparece un posible convidado de piedra, el Lanús de Cabrero: pocos se jugarían por los granates, pero el hambre de gloria, la solidez de un proyecto y jugadores de experiencia son, tal vez, armas que no seducen expertos, pero suficientes para armar una linda fiestita como hicieron en su momento Sao Caetano u Once Caldas.
Si Bossio, Graieb, Valeri, Acosta, Sand y el maestro DT pasan el desafío Atlas habrá que abrir bien los ojos porque puede agrandarse la leyenda.
Larga la Copa Libertadores 08 en serio, con el cuchillo entre los dientes. Habrá vencedores, habrá vencidos, continuará la obsesión de todos por bailar con ella, por llevarse a la más linda a casa.
Manuel Álvarez Oliva
redaccion@agenciamp.com.ar
Agencia MP