Deportes 07-06-2008 - 572 Palabras

(Selección)

 

PULGA + KUN + NUEVE

 

¿Pensará Basile en dejar en el banco a Riquelme en algún partido futuro de la selección? Cada vez que puede lo llena de elogios (“Es un jugador distinto, un estratega, y aparte goleador”), pero una afirmación suya en la previa a los encuentros que se están disputando llamó la atención, ya que indicó que los rivales saben cómo juega la Argentina y hay que buscar variantes: “Voy a probar variantes tácticas. Nuestro esquema es 4-3-1-2, pero vamos a trabajar también con línea de 3, línea de 5. Hay que aprovechar al máximo", dijo, y agregó que Brasil había ganado la final de la Copa América con un planteo conservador y que para el partido ante la canarinha como visitante quizás se iba a proteger un poco más que de costumbre.

 

El partido del miércoles ante México fue la primera parada de este Coco reloaded, con un esquema con tres defensores, dos volantes centrales, Messi como enganche y dos delanteros con una torre como número nueve.

 

Agüero y el Pulga la descosieron toda, el resto del equipo acompañó con solidez y prestancia para que el 4 a 1 se quedara corto con la supremacía que mostraron los albicelestes.

 

Llamó la atención la velocidad y la presión constante de tres cuartos de cancha en adelante, lejos de la elaboración casi artesanal que Basile ha pregonado desde su asunción en septiembre de 2006.

 

Claro, con Riquelme como bastonero, desde su calidad y, también, esa cadencia que a veces hace lento el juego. El contraste es notable, no sólo por el vértigo que imponen los cracks del Atlético y el Barcelona, sino por la capacidad de marca en ataque, cuestión imposible de lograr con Román en cancha.

 

Al Coco le encanta Gago y se nota, no puede disimular que el juego de Pintita lo seduce. Pero Mascherano es indiscutible e indispensable por su marca y la presencia que impone en el medio de la cancha. El doble 5 aparece como la mejor alternativa para que jueguen los dos pero eso implica cambiar el esquema preferido por el D.T.

 

Por ello la prueba de jugar con tres defensores y dos carrileros (Zanetti y Maxi Rodríguez) que recorran la franja y se transformen en marcadores de punta a la hora de cerrar.

 

El problema aparece con la necesidad de jugar con un nueve de área, preferentemente alto, tipo Cruz, Crespo, Cavenaghi. Porque sino se pierde una referencia de ataque que permita a los bajitos jugar con más libertad y no ser ahogados por marcas escalonadas como sucedió con Messi y Tévez en la final del último torneo continental.

 

Entonces, la suma de jugadores empieza a dar más de 11 y el candidato a quedar afuera comienza a ser Riquelme, en vista del nivel superlativo que esta mostrando el Kun, un verdadero fuera de serie que se complementa como nadie con el Pulga, por características y amistad fuera de la cancha.

 

Seguramente el partido del domingo 15 ante Ecuador en el Monumental vea a todos juntos en cancha: Riquelme, Messi, Agüero, Cruz, Gago y Mascherano, pero la parada difícil en el Morumbí ante Brasil puede llegar a ser sin Román corriendo en el verde césped.

 

Falta tiempo, la decisión la tiene el Coco, pero es saludable encontrar armas para batallas difíciles y decisivas, esas que la Argentina pierde hace más de 15 años. ¿Se animará el sabio Coco?

 

Manuel Álvarez Oliva

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Agencia MP