Deportes 12-07-2008
- 599 Palabras
(Básquet)
NUBARRONES
Las noticias relacionadas con el seleccionado argentino de básquet, que defenderá la medalla de oro en Beijing, han sido, de un tiempo a esta parte, color gris oscuro tirando a negro.
En primer lugar, una obsesión
llamada tobillo de Manu, lesionado desde el final de la temporada pasada de la
NBA. “San Antonio es quien paga sus cuentas”, dijo
sin una pizca de humor Gregg Popovich acerca de la posible participación de
Ginóbili en los Juegos Olímpicos. De hecho, un integrante del staff técnico de los
Spurs persigue a sol y sombra al bahiense en la preparación argentina para los
Juegos.
En
cuanto esa articulación produzca un rictus in Manu´s face, la presión de los
chicos de las espuelas será imposible de zafar. Por ahora, la recuperación no
ha tenido contratiempos y las palabras de la estrella del equipo indican que
estará en la cita máxima.
Otro
contratiempo importante es la falta de equipo de Carlos Delfino, cuestión que
pareciera menor, pero vital para el jugador santafesino, que no puede entrenar
ni jugar con contacto físico por el riesgo de una lesión que le impediría
continuar su carrera en la NBA.
Pasan
los días y el Lancha no estampa su firma con ninguna franquicia, por lo que, en
el mejor de los casos, su preparación se está resintiendo a un mes del inicio
frente a Lituania. Tema no menor, ya que el ex Toronto Raptors se ha
transformado en una pieza indispensable en el engranaje pergeñado por el equipo
técnico
También
las lesiones están diciendo presente, como en el caso de Oberto y Gutiérrez con
pequeños desgarros que imposibilitan su participación en los encuentros
amistosos en el país.
Sin embargo, el mazazo más preocupante llegó hace unas semanas con las explosivas declaraciones de Rubén Wolkowyski al quedarse fuera del plantel que participará de los Juegos Olímpicos. Entre otras bellezas, el Colorado habló de la falta de experiencia para la competencia internacional del D.T., Sergio Hernández y de la “desastrosa preparación” realizada en vísperas al último Mundial en 2006.
Todavía
con sangre en la herida, el pivote chaqueño encendió el ventilador y destrozó
al Oveja, indicando que su desconocimiento provoca una merma ostensible en el
rendimiento del equipo. Actitud reprochable la del jugador con más presencias
con la blanquiceleste, pero llamado de atención importante para no cometer
errores del pasado, en caso que hayan ocurrido.
El
llamado a Julio Lamas para integrar el cuerpo técnico es una respuesta que
puede responder a la acusación de inexperiencia o falta de preparación
internacional de Hernández. Lástima que la intransigencia de Regatas Corrientes
haga peligrar la presencia de su entrenador en China.
En
cuanto a la competencia, un detalle significativo es el inicio de los
entrenamientos del Dream Team diez días antes que todos. Obsesionados con
volver al máximo sitial, los estadounidenses se han tomado, esta vez, su
preparación en serio. Máximos candidatos por escándalo con el mejor plantel que
pueden formar, será difícil arrebatarles el oro.
Menos
de un mes falta para el comienzo de la defensa del oro ante la siempre
complicada Lituania (10 de agosto). Después vendrán Australia, el campeón del
Preolímpico que se está disputando en Grecia, Irán
y Rusia, para cerrar el grupo A.
Luego,
el cruce decisivo de los cuartos de final para poder soñar con una medalla que
instale definitivamente en el Olimpo a una generación dorada que está diciendo
adiós de a poco, en una sangría por goteo, natural y predecible. Beijing 2008
es el momento ideal para que estos hombres tomen para sí un poco más de gloria.
Manuel Álvarez Oliva
redaccion@agenciamp.com.ar
Agencia MP