Deportes 25-10-2008
- 559 Palabras
(Rally)
DESAFÍO PARA LOS QUE PARTEN, SUEÑO PARA
QUIENES SE QUEDAN
Enero de 2009, si la Argentina kontinúa existiendo, verá un acontecimiento único, jamás presenciado por estas tierras. Cerca de 200 automóviles, 250 motos, 100 camiones y más de 6.000 personas en un circo extraordinario llamado “Rally Dakar” (antes París-Dakar).
La legendaria competencia abandonará tierras africanas y europeas para trasladarse a territorios sudamericanos. La aventura, que comenzó en 1979, deja su tradicional recorrido por la inseguridad de los últimos años en la dunas y desiertos del continente negro. El asesinato de cuatro franceses y tres generales mauritanos, ocurridos en la previa a la salida de 2008, provocó su suspensión el año anterior y la búsqueda de nuevas latitudes.
La carrera se disputará entre el 3 y el 18 de enero con el siguiente recorrido: Buenos Aires-Santa Rosa de La Pampa-Puerto Madryn (Chubut)-Jacobacci y Neuquen (Río Negro)-San Rafael-Mendoza-Valparaíso-La Serena-Copiapó-desierto de Atacama-Fiambalá (Catamarca)-La Rioja-Córdoba y Buenos Aires para la llegada. El recorrido será de seis mil kilómetros cronometrados (cerca de 10 mil en total) con diversas dificultades que hacen que más de 150 millones de personas de 185 países observen, casi con fanatismo, una prueba sólo apta para aventureros natos.
“El Dakar tiene que ser la carrera más dura del mundo”, manifestó su director, Etienne Lavigne, al explicar el recorrido y la organización de la competencia. Con 600 kilómetros de especiales, el trazado incluye partes rápidas, muy rápidas, pilotaje, arena, dunas. “El trazado será exigente, agotador: habrá que estar extremadamente bien preparado en el plano físico”, manifestó Lavigne en una visita de inspección.
Las características principales de la competición continúan intactas. Campamentos dispersos a lo largo del camino para que los competidores compartan experiencias y vivan la mística de más de 30 años haciendo historia. Un sentimiento de ayuda mutua que hace que, en ocasiones, se privilegie la colaboración con un colega en problemas al posicionamiento en un mejor puesto. Y, en especial, una exigencia física descomunal, un desafío al cuerpo y la mente para aguantar calor y condiciones inhóspitas en el camino a la gloria.
Siempre con el peligro latente de accidentes por más que las condiciones de seguridad intentan ser maximizadas para evitar problemas en los competidores.
Entre septiembre y octubre de este año, el equipo organizador realizó el reconocimiento del recorrido. El impacto fue mayor, por los paisajes, las diferentes alturas y superficies, las condiciones climáticas (serán extremas en el verano) y, en especial, el calor de los pueblos y ciudades visitados en donde la hospitalidad fue un factor común que asombró a los organizadores.
En aquel lejano 1977, embrión del Paris-Dakar cuando Thierri Sabine se perdió en el desierto de Libia en el rally Abijdan-Niza para quedar enamorado de sus paisajes, nació una aventura que desafía al extremo al ser humano. Lo pone contra las cuerdas, permite a profesionales y amateurs enfrentar la naturaleza con sus máquinas. Es, además, un negocio apetecible que mueve millones de dólares con patrocinadores, proveedores oficiales, medios, federaciones deportivas y agencias oficiales. Una inmejorable oportunidad para aprovechar para vender al país como lugar de visita, como destino obligado del turismo internacional
Enero de 2009 será un tiempo especial para los amantes de las emociones fuertes en los deportes mecánicos. El rally Dakar llega a Sudamérica, desembarca en los espectaculares paisajes de la Argentina… si ésta kontinúa existiendo.
Manuel Álvarez Oliva
redaccion@agenciamp.com.ar
Agencia MP