Deportes 08-11-2008 – 599 Palabras

(Tenis – Davis)

 

ENSALADERA A LA VISTA

 

La final de la Copa Davis en Mar del Plata continúa otorgando tela para cortar, no sólo en el ámbito deportivo, sino en diversos aspectos que pintan la bella e inigualable argentinidad al palo.

 

Todavía no se saben a ciencia cierta los porqués de la elección de la Feliz en vez de Córdoba. Rumores, especulaciones y algunas informaciones indican que, además del caos y la suciedad que gobiernan a la Docta por estos días, un factor decisivo se produjo por una declaración de Juan Schiaretti, gobernador de Córdoba, en la que indicaba que el Banco de la Provincia podía ser uno de los sponsors que oblara parte de la suma necesaria para que la serie se llevara a cabo en el Orfeo. BNP Paribas, patrocinante fundamental de la Davis, lanzó centellas y obligó a las autoridades a mirar con cariño el supuesto plan B.

 

La nebulosa continúa porque se sabe que el Polideportivo Islas Malvinas no llegará a las 12 mil butacas disponibles, supuesta condición sine qua non para albergar una final de esta magnitud. Es decir que no se cumplirá con los reglamentos, vaya uno a saber porqué.

 

Esto hace que todavía no se sepa qué cantidad de entradas se pondrán a la venta y los precios exactos de las localidades, aunque ya se sabe que el costo será astronómico, poco relacionado con el nivel de ingresos de un país empobrecido.

 

De 300 a 1200 dólares por la serie es una exageración aún comparándolos con precios internacionales por la misma competencia.

 

Parece que hay que devolver unos cuantos verdes, también vaya a saber uno a quién.

 

Un detalle delicioso es la cuestión de los precios de alojamiento en Mar del Plata durante ese fin de semana. Y, si, ¡adivinó! Los aumentos llegan a más del 100% en la hotelería y demás hospedajes.

 

Típicamente albiceleste, sin excusas, ya que éste es un evento no planeado, en el que sólo se quiere sacar ventajas, aprovechando para esquilmar a quienes vienen de afuera.

 

Siguiendo con lo extradeportivo, no ayuda el resquemor de Nalbandián para con Morea, presidente de la Asociación Argentina de Tenis (AAT). Dos cartas sin pelos en la lengua para exigir respuestas acerca de la elección de la sede, no colaboran con la necesaria unión dirigentes/jugadores. El rubio de Unquillo despotrica a cuatro vientos, brindando razones “non sanctas” para la polémica decisión.

 

En cuanto al tenis puro, las últimas semanas de David infunden tranquilidad por su gran nivel (tres finales en canchas Indoor). Como el año pasado, lo mejor llegó al final con un juego sólido, sin fisuras, apoyado en un mejor estado físico que lo convierte en un jugador temible.

 

La cuestión negativa es el cansancio de Del Potro, con problemas de lesiones en sus pies y un agregado con toneladas de peso: el tandilense está jugando el Máster en Shangai y volverá a la Argentina pocos días antes del match, con el sueño cambiado y el físico maltrecho.

 

De todos modos, la luz roja brilla con más fuerza en España, en especial por la tendinitis en la rodilla de Nadal. El 1 del Mundo vendrá, pero es difícil que llegue al ciento por ciento. El decepcionante nivel de Ferrer en las últimas semanas suma preocupación en las huestes de Sánchez Vicario, hábil capitán que ya ha dicho que Argentina es la favorita para quitar presión a sus chicos.

 

Aún así, la serie será durísima, sin un candidato claro. Decisiones controvertidas, presiones económicas, corrupciones menores y mayores se olvidarán el 21 de noviembre, cuando el tenis argentino juegue su mayor desafío.

 

Manuel Álvarez Oliva

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Agencia MP