Deportes 22-11-2008 - 561 Palabras

(Basket – Atenas)

 

RENACER

 

Atenas de Córdoba es el equipo más ganador del básquet argentino con ocho ligas nacionales, tres sudamericanas, dos torneos sudamericanos, un panamericano, un top 4 y la Copa Argentina de este año. Su último lauro importante fue la Liga Sudamericana en 2004 y después un largo ostracismo que está siendo desterrado en esta campaña.

 

El retiro de Milanesio y Campana y, principalmente, inconvenientes económicos, pusieron en un limbo a los verdes en estos últimos ejercicios. Pasó de candidato de siempre a conjunto normal al que podía vencerse sin grandes dificultades. El Polideportivo Carlos Cerutti se transformó en un desierto en los partidos de local, los sponsors dejaron de atender llamados, las derrotas fueron frecuentes, la gloria escapó por la ventana. Se armaron planteles con aquello que limitados presupuestos permitían, sin figuras, con muchos jóvenes que hacían sus primeras armas. El prestigio estaba desapareciendo, el reverencial respeto era cosa del pasado.

 

Hasta que se produjo el golpe en la mesa por parte del reasumido presidente Félipe Lábaque: Rubén Magnano como técnico; Leo Gutiérrez, jugador símbolo y un plantel competitivo para volver a ser. El terremoto sacudió las estructuras con un condimento poco mencionado, pero de peso, como la presencia del Pichi Campana como vicegobernador de la provincia. Se sumaron recursos económicos, llegaron pesos pesados, renació la ilusión, el Cerutti se llenó y Atenas está volviendo a mostrar uñas y dientes.

 

Magnano desembarcó con el mismo libreto que colaboró con la actual grandeza del seleccionado argentino: defensa a morir para desquiciar rivales, presión constante, conjunto solidario en el que se busca la mejor opción de pase. Así llegó la última Copa Argentina, galardón que faltaba en las vitrinas. Once jugados, once ganados; chapa de candidato para la Liga 08/09. Retornó el orgullo de una provincia por su club más representativo, el único que ha permitido, en cualquier deporte, luchar mano a mano por ser el mejor, sin complejos de inferioridad.

 

La caída ante Libertad por la primera fecha despertó algunas dudas acerca del resurgimiento. Trece victorias consecutivas disiparon los temores que ponían en duda el renacer de la leyenda verde. Ya no hay lugar para más patrocinantes en estos días y cerca de 4 mil personas repletan el estadio en cada actuación de local. Son días felices, de la mano de Rubén y su ballet.

 

“Todavía falta lo mejor”, dice un histórico como Bruno Lábaque, otro ave fénix que recuperó su nivel para comandar un conjunto con individualidades de peso como Locatelli, Kanté, Barovero, Osella y otros chicos con hambre de llegar a transformarse en estrellas en el futuro. Se acabaron aquellos días de lujos y marcadores abultados. Este Atenas gana con menos puntos a favor, porque es difícil que su defensa permita más de 70 puntos en contra. Son tiempos de cuchillo entre los dientes, con mucho sacrificio y poco glamour.

 

La cuarta edición del Súper 8 (juegan los 8 mejores equipos de la primera fase) sale a escena el 26 de noviembre. Los verdes inician la búsqueda del título que les falta ante Quimsa de Santiago del Estero por los cuartos de final. La cancha de Obras Sanitarias, en la Capital Federal, puede ser testigo de la reafirmación de la vuelta de Atenas como un grande del básquet argentino. Los buenos tiempos han vuelto, otra vez los griegos rugen como en sus mejores épocas.

 

Manuel Álvarez Oliva

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Agencia MP