Deportes 20-12-2008 - 572 Palabras

(Tenis)

 

NEBULOSA

 

Más de veinte años han pasado desde que Modesto Vázquez se desempeñó como capitán del equipo argentino de Copa Davis. Tuvo como jugador, entre otros, a Martín Jaite, candidato de todos para ser el nuevo conductor del sueño del tenis criollo.

 

La Asociación Argentina de Tenis decidió, sin embargo, un nuevo desembarco de Tito al frente del golpeado/dividido/conflictuado equipo nacional. Comenzaron, entonces, las quejas y los murmullos en contra de la decisión tomada.

 

La gran mayoría de los jugadores manifiesta que nadie les preguntó su opinión. Situación absolutamente opuesta a la designación de Mancini en abril de 2004, cuando las principales raquetas se juntaron y pidieron, mediante una carta a la AAT, el reemplazo de Gustavo Luza por el Luli. Aquella vez fueron escuchados y se produjo el período más exitoso en la historia albiceleste con la ensaladera con dos finales, una semi y un cuartos de final en los últimos cuatro ejercicios.

 

Ahora, la Asociación apostó por alguien de su riñón, que pueda arreglar las internas nacidas en la final contra España. También, ponerle coto a la supuesta corriente “jugadorista” que imperó bajo el reinado Luli + David. Barajar y dar de nuevo, parece ser la consigna de los dirigentes. Camino peligroso, recorrido incierto.

 

Porque la decisión de la AAT debería haber sido consensuada con jugadores, técnicos y demás allegados al tenis argentino. Así, se podrían haber escuchado más voces que colaboraran con la indispensable cura de la lacerante herida que quedó ante España. El golpe en la mesa dirigencial no ayuda a la armonía, sino que puede tomarse como un desafío: “Nosotros mandamos, a los que no les guste, ahí está la puerta”.

 

Es verdad que los jugadores deben dedicarse a lo que mejor saben que es jugar, pero si el ambiente de la Davis no es propicio, esa incomodidad puede producir una sensible baja en sus rendimientos. En el tenis, la cuestión mental es esencial para lograr la victoria deseada.

 

“No digo que vaya a ser malo, pero puede serlo”, dijo Guillermo Cañas acerca de la decisión de la AAT. Opinión compartida por otros como, Sebastián Prieto, ex doblista de Copa Davis. “Es una decisión de la AAT. Queda claro que no se consultó a los jugadores. La designación de Vázquez, que es muy capaz, puede salir bien o mal. Es indescifrable”.

 

“Lo que mal empieza, mal acaba”, reza la sabiduría popular. Sólo con mucho diálogo se podrá encauzar un recorrido que se inició torcido. Difícil tarea porque nada peor que egos heridos e individualismos complicados para consensuar un camino común.

 

Acompañado por Ricardo Rivera, actual entrenador del equipo femenino, Vázquez inaugurará su ciclo en febrero ante Holanda como local. Partido accesible en el que no debieran existir contratiempos. Momento ideal para limar las asperezas entre los jugadores y comenzar un nuevo proceso en paz y tranquilidad.

 

Urge una reunión antes de febrero con los posibles protagonistas del año 2009. Todos juntitos, cara a cara, para decirse de frente todo aquello que quedó bajo la alfombra en la infausta serie versus la Madre Patria. Sin anestesia, cerrar las heridas a cualquier precio para volver a cero y cumplir la obsesión de tomar champagne de la ensaladera.

 

La Asociación Argentina de Tenis apostó fuerte, con poco espíritu democrático, mostrando quién tiene la sartén por el mango. Ahora llegó el momento del convencimiento de los jugadores. Sino, la historia no tendrá un buen final.

 

Manuel Álvarez Oliva

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Agencia MP