Deportes 03-01-2009 -
574 Palabras
(Deseos)
EPIFANÍA
Queridos Melchor, Gaspar y Baltazar:
El motivo de esta carta es solicitarles para 2009 algunas, pequeñas, cuestiones referentes al deporte argentino. Parecen complicadas, pero teniendo en cuenta que siguieron una estrella miles de kilómetros, deberían ser pan comido para tan nobles personajes. Es verdad que el deporte no ocupa un lugar esencial en la vida de esta sociedad, menos en esta histérica Argentina, pero es importante como complemento de las comunidades organizadas. Allá vamos:
Por favor, hagan que la dirigencia del rugby solucione sus diferencias para aprovechar el ya poco envión que queda después de la gesta Puma de 2007. Que de una vez por todas puedan insertar al seleccionado en una competencia regular sin pensar en los beneficios propios para las entidades de Buenos Aires o las regionales.
Si no es mucha molestia, sería apropiado que se produjera una comunión ejemplar por parte de dirigentes, técnicos y jugadores de tenis para lograr una indispensable armonía en vistas a la Copa Davis. Que el nuevo capitán, Modesto Vázquez, haga honor a su nombre y llame a todos a un diálogo constructivo para solucionar las diferencias surgidas después del fin de semana negro marplatense.
Que el voley argentino vuelva a tener un rumbo preciso, con metas claras y objetivos a corto, mediano y largo plazo para volver a ser. Después de la poco feliz desafectación de Jon Uriarte como entrenador de la selección, que Javier Weber revalide sus inmensos pergaminos como jugador para continuar con el recambio generacional iniciado por su antiguo compañero.
Que Diego pueda armar un
conjunto sólido, que vuelva a enamorar a la patria futbolera y que decline con
la actitud soberbia que está demostrando en sus últimas apariciones públicas.
Que el 10 transforme las individualidades que brillan en Europa en un equipo
solidario en el que las partes conozcan su función para beneficio del todo.
Que se desarrolle una verdadera política deportiva, que apoye a atletas de diversas disciplinas, en especial las olímpicas con posibilidades (natación, judo, ciclismo, canotaje). En el mismo ámbito, que se produzca un programa de detección de talentos para diferentes actividades que permita la formación de equipos en vista a competencias internacionales.
Que el básquet argentino continúe con un plan inteligente para reemplazar a los monstruos sagrados que en breve no estarán. El cimbronazo será fuerte con los retiros, no tan lejanos, de Ginóbili, Oberto, Nocioni, por lo que no vendría mal una manito para continuar en los primeros puestos del mundo.
Que las Leonas no pierdan esa mística que las hace únicas en el mundo y las han posicionado como referentes del hockey. Que el nuevo técnico, XXXX, se amolde rápidamente a un grupo con carácter, difícil de manejar sin una hábil muñeca para no provocar conflictos.
Para terminar, un pedido para el que tendrán que contar con la ayuda de quien fueron a adorar hace más de 2000 años, su familia, sus ángeles y toda relación divina que pueda utilizarse: Que de una vez por todas el fútbol argentino corte sus relaciones con los delincuentes llamados barras bravas que lo tienen prisionero y lo utilizan como forma de vida. Que los jugadores no sean más acompañantes en sus “negocios”, que los dirigentes no los utilicen como fuerza de choque y que los otros simpatizantes no los posicionen como ídolos por sus glamorosas presentaciones.
Sin otro particular, esperando respuestas positivas a estos insignificantes pedidos, un saludo cordial y atento.
Manuel Álvarez Oliva
redaccion@agenciamp.com.ar
Agencia MP