Deportes 09-05-2009 - 592 Palabras

(Fútbol – Barca)

 

GRACIAS POR EL FÚTBOL

 

Josep Guardiola olvidó, en ese instante, sus millones, su cargo, su responsabilidad, su imagen pública para correr y saltar como un chico. Su Barca acababa de sacar su pasaje a Roma con un empate angustioso y el lenguaje corporal de Pep representaba el sentimiento de millones de catalanes que respiran blaugrana. También de todos aquellos que tienen algún sentimiento inmiscuido cuando de fútbol se trata. Porque, créame, el gol del acomodador Iniesta se gritó mucho en un olvidado país sudamericano, ya que siempre habrá espacio para el disfrute del buen juego.

 

La paradoja es que el Barcelona llega a la Ciudad Eterna después de una serie en la que no mostró el rendimiento acostumbrado en esta fantástica temporada. El Chelsea lo maniató durante casi 200 minutos con un esquema aguerrido a partir del músculo incontrolable de sus atletas. El conjunto dirigido por un viejo zorro como Guus Hiddink estudió exhaustivamente las virtudes del mejor equipo del momento para impedir el despliegue de una máquina lujosa que ya lleva más de 100 goles convertidos en este ejercicio.

 

El holandés colocó a sus once jugadores constantemente detrás de la línea de la pelota para bloquear las intenciones del portador del balón. Siempre doblando o triplicando la marca al mejor estilo básquet. Fue un ejemplo espectacular de planteo técnico/táctico defensivo. Así se neutraliza a un rival, con un agregado imprescindible: sin pegar patadas ni recurrir a golpes descalificadores.

 

El equipo inglés, además, manejó de gran manera, en especial en el partido de vuelta en Stanford Bridge, el contragolpe a partir de la velocidad de sus mediocampistas y de un toro salvaje como Drogba. Cuatro mano a mano pudieron definir la serie a favor de los Blues pero Don Víctor Váldez no opinó lo mismo.

 

Sin embargo, el fantástico juego desplegado por el Barcelona en este semestre lo hacen merecedor de enfrentar al Manchester en la finalísima. Sin exagerar, este Barca es uno de los mejores equipos de la historia del fútbol. Pocas veces se han visto tamañas exhibiciones en diferentes partidos del mismo equipo.

 

El DVD del paseo/baile/milonga que los compinches de Messi le pegaron al Real Madrid en el Bernabeu debería ser colocado en el Louvre al lado de la Gioconda. Arte en estado puro, un grupo de orfebres inspirados en el mismo momento y lugar para brindar una lección de juego, lujos, talento, definición ante el rival con más historia y mística de este deporte en el mundo.

 

Ahora falta la puntada final que tendría, como agregado de importancia, la coronación de Messi como mejor jugador del mundo. Porque si el Barca gana el 27 de mayo, Leo dirá jaque mate a Cristiano Ronaldo, principal competidor para quitarle su merecido premio.

 

Es la oportunidad para que el rosarino llegue al altar de los elegidos en “el partido” de su vida, después de una semifinal que no lo mostró en su excelso nivel. El Chelsea le mostró a Messi el rigor extremo de la marca en serio, cuestión que debe ser superada si quiere ser coronado emperador en Roma. Es el capítulo que falta para, ya de manera definitiva, mirar face to face a Diego, Edson, Johann y Alfredo.

 

Se enfrentarán los dos mejores equipos del momento con dos maneras diferentes de sentir y practicar el juego. Ambas validas, aunque el corazón se incline por la de mayor compromiso ante la estética. Por eso, sin dudarlo, casi como un habitante más de la fascinante Ciudad Condal el grito surgirá desde las entrañas: ¡Forca Barca!

 

Manuel Álvarez Oliva

redaccion@agenciamp.com.ar

Agencia MP