Deportes 16-05-2009 - 583 Palabras

(Tenis – Gaudio)

 

EL GATO REMADOR

 

Hace pocos días, Guillermo Coria anunciaba su retiro del tenis después de intentar por varios años un regreso trunco a las marquesinas. El Mago decía adiós, sin ganas de continuar el áspero camino de volver a ser. Su saque, pero en especial su mente, decían basta, el Circuito terminaba de devorar a una de sus criaturas más talentosas. Se acababa una carrera muy exitosa que lo vio como 3 del mundo, muy cerca del 2, con ciertas posibilidades de atacar el imperio Federer

 

En la vereda de enfrente, como casi siempre, aún maúlla un gato fiel a si mismo, con iguales contradicciones, vicios, magias desatadas, baches pronunciados, conductas autodestructivas.

 

Gastón Gaudio no se despide aunque sufra jugando, porque, como confesó sin pruritos, sufre más sin hacerlo. Auténtico ciento por ciento, el ex campeón de Roland Garros todavía muestra las uñas, por más que sea en challengers, algunos en lugares olvidados del planeta.

 

Su título en Túnez hizo que ascendiera del puesto 762 al 400 del ranking de la ATP, después de cuatro años sin subirse a lo más alto del podio (Kitzbuhel 2005). Sin objetivos inalcanzables, el de Temperley planteó su necesidad de jugar al tenis por una cuestión de salud y con la meta de encaminar sus esfuerzos para volver a pelearla en los mejores escenarios.

 

Porque el mundo de los torneos menores implica peores alojamientos, servicios de transporte, alimentación y otras cuestiones que son de lujo en el alto nivel pero desaparecen en un universo de remo personal y sacrificios.

 

La excelente actuación del Gato en Burdeos abre la puerta para una invitación especial para participar del Roland Garros que se avecina. Oportunidad de oro para determinar si este niño/hombre de 30 años puede volver a dar algún que otro zarpazo en el más alto nivel.

 

Imposible pensar en un rendimiento similar a sus épocas de top-ten, pero su innegable talento a flor de piel puede brindar tardes de lujo en un Paris que no lo olvida. No temblará Nadal, pero pasar un par de rondas no es una utopía, más con el delicioso revés a una mano intacto, marca registrada con poco para envidiar a cualquiera.

 

“El tenis es un mal negocio para mí, pero estar fuera del tenis es peor todavía”, disparó después de vencer en la primera ronda en Barcelona a Diego Junqueira. Gaudio en estado puro en una declaración tajante que exime de mayores comentarios que expliquen su vuelta al tenis profesional después de una temporada sin hacerlo. Un talento exquisito dentro de una mente peculiar que ha sido, y sigue siendo, su principal enemiga en muchas ocasiones.

 

Autocrítico al extremo, asoma, sin embargo, un cambio en este Gato 2009: se lo percibe con más ganas de disfrutar, sin tantas presiones, como alguien que se ha relajado porque tiene muy poco para perder.

 

Los gritos e insultos a sí mismo ya son parte del combo Gato/jugador que vende en el court y el público ya espera su legendario “que mal que la estoy pasando” como parte del espectáculo. Sin embargo, la angustia “in cancha” parece haber desaparecido en esta vuelta.

 

En la vereda opuesta de su otrora enemigo íntimo, Gastón Gaudio eligió el intento de escalar una cumbre complicada, escarpada. Tal vez no lo logre, pero disfrutaremos los distintos mojones que le depare el camino. Quizás vuelva a sorprender, como en aquel mágico junio de 2004, cuando el mundo del polvo de ladrillo se rindió a sus pies.

 

Manuel Álvarez Oliva

redaccion@agenciamp.com.ar

Agencia MP