Deportes 08-08-2009 - 599 Palabras

(Fútbol – Deudas)

 

DISCO RAYADO

 

Periódicamente se repiten los reclamos por las monumentales deudas de los clubes del fútbol argentino. Se despotrica un rato, se habla de la suspensión del deporte número 1, se piden soluciones de fondo. Luego, cuando la sangre parece llegar al río, se fuma la pipa de la paz, vuelve el circo para que la situación se repita en unos años. Y así sucesivamente.

 

Se habla de una deuda cercana a los 700 millones de pesos, sólo de las instituciones de la primera división. El inconveniente surgió con la “dura” posición de Futbolistas Argentinos Agremiados por las deudas con los jugadores, lo que hace que los clubes se encuentren inhibidos para comenzar el torneo.

 

Como suele suceder, se tomó el camino más rápido: “Hay que aumentar los ingresos”, dijeron los dirigentes a coro. Las miradas se dirigieron a la Señora Televisión y al Señor Estado para que tendieran sus manos generosas a sus súbditos. Nunca la opción de administrar sabiamente los recursos para que egrese menos de lo que ingresa como ocurre en la vida normal cuando el sentido común impera.

 

En 1999 se producía el célebre “Pacto de Ezeiza”, cuando una situación similar a la actual obligaba a los dirigentes de las instituciones a “refundar” el fútbol argentino con normas drásticas: habría castigos económicos y deportivos para aquellas instituciones que no cumplieran con sus presupuestos y auditorías permanentes para no permitir la presencia de “hijos pródigos”.

 

¿Qué sucedió? Lo que usted imagina, Don Julio (la AFA, que es lo mismo) subvencionó las pequeñas deudas de justos, las enormes de pecadores para un nuevo génesis. Por eso, la máxima imperdible del boss en estos últimos días: “Fui demasiado bondadoso”. Obviamente los desaguisados continuaron en casi todos los clubes, con honrosas excepciones como Lanús, Vélez, Estudiantes, Gimnasia de Jujuy y algún otro mohicano.

 

La lucha sin cuartel se produce ahora contra los dueños de los derechos de televización del fútbol argentino, la empresa Televisión Satelital Codificada. Se pide que aumente sus pagos para poder cubrir TODO el rojo furioso de las cuentas. Sólo ofrecen una parte, por lo que se llegó a hablar de una ruptura del contrato para que el Estado, mediante Canal 7, se haga cargo de la televisación con el pago de la friolera de 600 millones de pesos (la adjudicataria actual paga 268 millones) de todos los argentinos por temporada.

 

Armemos las valijas… Porque no sólo el Fisco mira para otro lado cuando las instituciones le deben a la AFIP más de 300 millones de pesos, sino que también lo hace cuando los jugadores dicen muy sueltos de cuerpo que firman un contrato en blanco en la AFA por menos monto y otro en negro por el total para evadir impuestos y cargas sociales.

 

De todos modos, parecen ser fuegos artificiales para desviar la atención de la verdadera responsabilidad de dirigentes impresentables que, por ineptitud u otras cuestiones, han quebrado a sus instituciones en un fútbol que genera millones de dólares para todos menos para sus clubes. Cosa de Mandinga.

 

Para concluir, unas palabras de Alfredo Relaño, editor del diario As de España, acerca del “caso argentino”: “Los clubes se empobrecen, los 'piolas' se enriquecen y los 'giles' que trabajan por cuatro pesos de sol a sol se pueden quedar sin fútbol. Y Grondona sale muy serio en la tele proponiendo soluciones. Me dio vergüenza ajena verle”.

 

Nos quedemos sin fútbol, no hay problemas; pero por una soberana vez, que el cuchillo se hunda un poco más para que los delincuentes no continúen haciendo negocios con lo que queda de la pasión.

 

Manuel Álvarez Oliva

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Agencia MP