Economía
22-11-2007 - 592 Palabras
(Brasil –
Petróleo)
SI DE AQUÍ SALIERA PETRÓLEO
Juan Luis Guerra, el de Bachata Rosa (‘quisiera
ser un pez’), canta que si aquí hubiera petróleo, el mundo nos miraría de otra
forma. Y al dominicano, casi, casi se le dio, porque todas las cabezas giraron embelezadas
para admirar el hallazgo reciente de Brasil en el Campo de Tupí.
Pongámoslo en estos términos: nuestro hermano
mayor -hay que reconocerlo de una vez por todas-, pasará de ocupar el puesto número
24 como productor de petróleo y gas del mundo, a estar entre los 10 primeros.
Eso en tiempos en que el barril cotiza por encima de los U$S 100.
Obviamente, ya fue invitado a sumarse a la
poderosa OPEP (que nuclea a los principales países productores de petróleo) y los
acercamientos de amistades por conveniencia estarán ahora más a la orden que en
ningún otro período de la historia.
El descubrimiento no fue casual. Brasil
viene demostrando que tiene con qué liderar la región y hacerle contrapeso a
potencias como China, India o Rusia (conocidos como países BRIC, todos ellos en
desarrollo y con un enorme potencial de dominio regional).
Para no dejar dudas, es el país de América
latina con mayor inversión extranjera directa recibida en 2006, su riesgo país
baja constantemente, su exportación de soja crece, sus políticas públicas son
estables.
Brasil no es un país improvisado. Es la
décima economía mundial con 200 millones de cabezas de ganado que le facilitan
manejar el 40% de la carne de todo el mundo.
Su bolsa es la octava del planeta y en el último
quinquenio creció el 1600%. Sus exportaciones son por U$S 137.000 millones, su
PBI es de U$S 1.100 millones, cinco veces el Argentino.
Obviamente, el descubrimiento no aleja a
Brasil del ‘latinoamericanismo’ que lo caracteriza. Abismos sociales entre ricos
y pobres, una inseguridad creciente, bandas armadas, narcotráfico rampante y tráfico
de armas son moneda corriente en ciudades como San Pablo y Río, que muchas
veces parecen gobernadas por el hampa.
Así y todo, durante el anuncio del
descubrimiento se proyectó que los fondos servirían para paliar hambres,
combatir enfermedades y analfabetismo. Ojalá.
En la Argentina, en tanto, además de
felicitaciones, resonaron declaraciones del momento.
“Nos dicen que esa veta podría llegar a la
Argentina. Hay que invertir más, tenemos que convencer a los empresarios y
trabajar fuertemente desde el Estado. En la Argentina hay mucho petróleo off
shore. Hay que buscar. Creemos que hasta en la provincia de Buenos Aires vamos
a encontrar petróleo”, dijo un alto funcionario al diario La Nación.
En esas palabras está le explicación de
por qué con el correr de las décadas un país tercermundista como Brasil se
convirtió en lo que es, y uno como la Argentina atravesó lo que atravesó.
Un país no se gestiona con un “vamos,
vamos”, como si se tratara de un partido de fútbol (donde, por cierto, no hay
que recordar la idoneidad brasilera). Tampoco el petróleo se busca tanteando
con los ojos cerrados.
El sector privado no invierte si no hay
incentivos y el Estado tampoco lo hace si privatiza empresas que se vacían y
luego las re-estatiza.
Los argentinos deberíamos aprender de
nuestros hermanos. Reconocer que tienen mucho para enseñarnos. Aceptar,
incluso, que Dios, tal vez, no sea albiceleste. Al fin de cuentas, el
descubrimiento que independizará a Brasil de los combustibles que importa de
Bolivia y Venezuela llegó apenas un día después de que las autoridades
anunciaran el aumento de un 25% en el gas e hicieran un pedido para reducir el
consumo.
Alcides Cepeda
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Agencia MP