Economía
14-02-2008 - 550 Palabras
(Telefonía móvil)
FINANCIE LA PRÓXIMA CAMPAÑA DE LA EMPRESA DE TELEFÓNIA
MÓVIL
Reconozco que he caído en la trampa y sé
que no soy el único incauto. La Argentina ya es uno de esos países con un teléfono
celular per cápita, aunque con un servicio lamentable
para la millonada de usuarios que tiene hoy el sistema.
Hoy, si decido cambiar de proveedor pierdo
automáticamente el número de la línea de teléfono. Para quienes usan su
aparatito para jugar, vaya y pase, pero para quienes trabajan con él la opción
no es en lo absoluto viable.
Se inventan comunidades, promociones,
descuentos para llamados entre líneas de la misma empresa, pero eso aparece
ahora, no cuando mi mujer decidió adquirir el móvil de una empresa, mi socio el
de otra, mi mejor amigo el de una tercera y yo el de la cuarta. Lástima. O soy
un adelantado o soy un salame.
Para colmo, las facturas llegan infladas una
y otra vez con superpromociones que regalan minutos o equis mensajitos a cambio
de… dinero. ¿Regalan? ¡Por favor!
Por si fuera poco, los créditos, vaya uno
a saber por qué, mágicamente se desvanecen y lo hacen cada vez más rápido al
punto que ya no llega a la mitad del mes sin que la empresa prestataria ofrezca
una recarga porque “el saldo está por agotarse”.
Y claro, después uno abre el diario, el
mismo que está plagado de publicidades ofreciendo los benditos aparatos, y se
encuentra con que hablar por celular no sólo es caro, sino que es prácticamente
una estafa.
“Llamar a un celular desde un teléfono
fijo puede ser hasta cinco veces más caro que llamar a Pekín o a Miami. Y
comunicarse desde un fijo a un celular es hasta ocho veces más caro que llamar
a otro teléfono fijo, gracias al sistema conocido como calling
party pays (CPP), es decir, paga el que llama, que se
impuso en 1997 para incentivar el desarrollo de la telefonía móvil”, decía un
artículo publicado recientemente en un matutino porteño.
¿Acaso como usuarios estaremos financiando
los cientos de millones que la industria de la telefonía celular invierte en
publicidad para vendernos nuevos modelos para que les podamos seguir pagando las
nuevas publicidades que nos ofrecerán nuevos modelos y así al infinito?
No sólo no detallan la factura (salvo que
se lo pague aparte, claro), sino que bombardean con mensajes y políticas ultra
agresivas para consumidores actuales y potenciales.
No, bueno, que el detalle es caro.
¡Caramba! Hasta los bancos, que no tienen prontuario de santos, mandan un
resumen detallado.
Despliegan estrategias de marketing faraónicas
con dinero suyo y mío y somos tan, pero tan tontos, que las consumimos como si
tal.
¿No habría que ponerle coto a semejante
abuso? ¿Acaso no se ha convertido éste en un sector que ya no precisa de
resguardos como el que se le aplica a través del sistema CPP? ¿Es que no es aún
lo suficientemente sólido como para valerse por sus propios medios? ¿O es que
encabezar sistemáticamente el ranking de quejas y reclamos ante los tribunales
de defensa del consumidor no les implica ningún aprendizaje?
Son 40 millones de líneas móviles que hay
en la Argentina. ¿Habrá 40 millones de usuarios tan estúpidos como yo?
Alcides Cepeda
redaccion@agenciamp.com.ar
Agencia MP