Economía 14-08-2008 – 567 Palabras

(Tenencias)

 

TENDENCIAS

 

La economía, básicamente, se sustenta sobre tendencias. Así, por ejemplo, sabiendo qué compró la gente ayer, se puede proyectar qué comprará mañana; analizando el comportamiento impositivo de un estado en materia de recaudación y gasto, se puede prever qué nos deparará el futuro; viendo el desarrollo de tal o cual sector de la economía, se puede calcular cómo le irá en los próximos meses.

 

Las tendencias son útiles para mirar al futuro con herramientas del pasado, pero son mucho más nutritivas cuando con elementos de hoy se muestra lo que vendrá.

 

La anterior es una afirmación que no escapó a ninguno de los gurúes informáticos que pueblan las empresas .com y de tecnologías varias, ni a los astros de la moda, la música y hasta de las industrias más tradicionales como la del calzado o la textil que marcan rumbos y son imitadas por sus competidoras.

 

Justamente, ese estado actual que muestra el camino de lo que vendrá es lo que presenta Bernardo Sagastume en Tendencias, el nombre de su libro, selección (o dream team) de columnas emitidas por Agencia MP entre 2004 y 2007.

 

Desde España, con Tendencias Sagastume recorre distintos y variados espacios: desde la industria gastronómica hasta la pornográfica, pasando por las invenciones más estrafalarias, los nuevos deportes urbanos y hasta los movimientos sociales con y sin sentido.

 

¿Que qué tiene que ver eso con la economía?

 

Lo dicho: la economía está hecha de tendencias. Las numéricas, las estadísticas, las de gráficos, son para los economistas. Las que plantea Bernardo son para los visionarios.

 

Porque, al fin de cuentas, hacer una “loca cocina española” o tener la “cabeza de zapatilla” o producir “porno con mucho seso” no es simplemente el producto de la idea trasnochada de algún adolescente (de hecho, Sagastume hace tiempo que no lo es, aunque mantiene viva la misma curiosidad que los alocados mozalbetes) sino que, en muchos casos, terminan o empiezan por ser industrias realmente revolucionarias.

 

En Tendencias tiene una fuerte presencia la tecnología y los grandes desarrollos de monstruos como Apple, pero también los cultivadores de hongos, los adictos vía Internet o las superposiciones de hojitas de afeitar para construir los engendros con que el autor se suele rasurar el rostro.

 

Para quienes tengan un ojo entrenado en lo que refiere a desarrollo de negocios y microemprendimientos, este libro ofrece un inagotable catálogo de buenas ideas y recursos para encararlos, en función de experiencias exitosas y desastrosas previas.

 

Para quienes carezcan de ese don que consiste en reconvertir ideas en metálico, Tendencias es una excelente obra de lectura enriquecedora, capaz de arrancar risotadas o mover a las más profundas de las reflexiones.

 

Estas tendencias son muy, pero muy distintas a las que nos ofrece la Argentina de hoy, la del primer párrafo, la de las estadísticas.

 

Con un 0,4% de inflación oficial, es indudable que las que propone Sagastume son mucho más fiables que las de Moreno, al menos al momento de proyectar negocios, aunque las del Indec también oscilan entre la reflexión y la risotada.

 

Casi, casi como un tapado de la economía, el libro de la editorial la quinta columna podría oficiar de disparador para cátedra universitaria, para el resurgir de la confianza en las proyecciones y, por qué no, para despabilar un poco los sentidos, demostrando que a ideas cortas resultados de momento y a grandes pensamientos, resultados eternos.

 

Alcides Cepeda

redaccion@agenciamp.com.ar

Agencia MP