España - Fútbol - Inmigración

651 Palabras

 

EL MUNDIAL DE LOS expatriados

 

Es probable que el nombre del delantero centro Okoro no suene conocido al oído de los aficionados al fútbol. Sin embargo, el último domingo abandonó un campo de juego con toda la gloria, llevado en hombros como los toreros y con una enorme copa bajo el brazo. Fue en el estadio García de la Mata, en Madrid. Okoro fue la figura y el autor del gol con el que Nigeria derrotó 1 a 0 a Uruguay por la final del II Mundialito de la Inmigración.

 

Jorge Mendonça, un ex jugador angoleño que supo vestir el uniforme albirrojo del Atlético de Madrid en los sesentas, es el principal responsable de que este torneo, con sólo dos años de vida, sea un éxito en cantidad de participantes y de público. Pero lo más destacable de su propósito es haber llamado la atención sobre el papel que el deporte puede jugar en la integración social de los extranjeros.

 

De los 16 equipos que participaron sólo uno dio la vuelta olímpica, pero todos vivieron por igual una fiesta que se extendió durante cinco fines de semana en los que el único color que los diferenciaba era el de las camisetas.

 

Además de las curiosidades puramente futbolísticas -que Brasil haya resultado el equipo más débil, con 12 goles en contra en sus tres partidos perdidos, por ejemplo-, la cita sirvió para que personas con realidades muy diferentes se frecuentaran, hicieran buenas migas y hasta planearan negocios juntos.

 

El desafío, de cara al futuro, es no sólo incorporar nuevos países -Italia y la Argentina ya han pedido plaza-, sino también extenderlo a las mujeres y otros deportes.

 

EQUIPOS

 

El último campeón, Rumania, no logró superar la fase inicial. Esta vez no asustaron a nadie con sus colmillos -a pesar de que en su plantel predominan los oriundos de Transilvania- y apenas ganaron un partido, por un exiguo 1 a 0 a los que después resultarían subcampeones, el once oriental.

 

Tampoco las tuvo todas consigo Marruecos que, a pesar de ser uno de los colectivos de inmigrantes más numeroso, no consiguió hacerse fuerte y sufrió goleadas catastróficas, como el 5 a 0 ante Ecuador.

 

De todas maneras, el grupo marroquí se distinguió por su campaña en contra del terrorismo. Llevaron carteles y banderas que dejaban claro que no quieren que se los confunda con los compatriotas que, según el estado actual de las investigaciones, cometieron los atentados del 11 de marzo en la capital española.

 

Suecos y nigerianos marcaron los dos extremos de un variado arco social. Los escandinavos presentaron un equipo compuesto por personal de la embajada, economistas, profesores, empresarios y ejecutivos de Nokia, el coloso de la telefonía móvil. Por el lado de “Las águilas verdes” de Nigeria, la desocupación era la constante, incluido Okora, el héroe de la final del domingo, que sueña con un contrato en algún equipo del ascenso español.

 

Pero eso no fue obstáculo para que, con su alegría, resultara el equipo más querido por el público. Antes y después de cada partido rezaban y agradecían a Dios, porque están convencidos de que el fútbol es un regalo que de los Cielos bajó a Nigeria.

 

La Puerta del Sol, además de ser un sitio de visita obligada de cuantos pasan por Madrid, es punto de encuentro de muchos inmigrantes africanos. A pocos metros, en dirección a la Plaza Mayor, tiene su bar David Bengtsson, el lateral derecho de Suecia.

 

Después del Mundialito, quizás David se encuentre con alguna cara conocida -quizás la del mismo Okoro- cuando, en su ir y venir cotidiano, pase por allí. Quizás hasta se detenga y cruce algunas palabras con quienes fueron sus rivales. No serán las primeras y, seguramente, no habrá lugar para recelos ni desconfianza entre el rubio y los negros, porque pocos días atrás habían estado, hombro contra hombro, corriendo detrás de una misma pelota.

 

Bernardo Sagastume

deportes@agenciamp.com.ar

Agencia MP

 

Se autoriza la reproducción gratuita, total o parcial, con expresa mención del nombre de su autor, de la agencia, y aviso a redaccion@agenciamp.com.ar. Para mayor información, ingrese a la sección legal de www.agenciamp.com.ar