Radiofonía - Música

534 Palabras

 

JOHN PEEL: 1939-2004

 

El último lunes murió John Peel. Fue durante sus vacaciones, con su mujer viajando por el Cuzco, en Perú. Quizás esta forma de morir sea la que hubiese deseado alguien que hizo de la discreción un estilo. Tenía 65 años y llevaba casi 40 dictando las tendencias de la música contemporánea desde su espacio en la Radio 1 de la BBC.

 

Había comenzado su carrera en los Estados Unidos y siguió allí a los Beatles en cada una de sus giras. Al volver a Inglaterra, fundó una de las primeras emisoras piratas del mundo, Radio London, en un barco que flotaba sobre el Támesis. Cuando fue obligada a discontinuar su transmisión, Peel pasó a la BBC y fundó Radio 1, programada enteramente para la juventud, toda una revolución en la hasta entonces conservadora corporación.

 

Muchos argentinos hacían malabares con sus radios de onda corta para pescar la señal británica y escuchar su programa, garantía de calidad y actualidad. Con la llegada de Internet, todo se hizo más fácil: sus programas podían seguirse en directo o, incluso, buscar en los enormes archivos de la web de la radio para encontrar viejas emisiones.

 

La lista de artistas que descubrió es interminable: Jimi Hendrix, The Smiths, David Bowie, Pink Floyd, Elvis Costello (a quien lo unía su fanatismo por el Liverpool FC), Rod Stewart, Joy Division y Blur, por sólo citar algunos.

 

Además de dar a conocer al gran público a las figuras emergentes, su influencia, con el tiempo, se volvió exponencial, ya que muchos músicos reconocieron que el mayor actor en su educación musical había sido Peel.

 

"Sería absolutamente imposible escribir una historia de los últimos cuarenta años de la escena musical británica sin mencionar su nombre", dijo a la BBC Jarvis Cocker, de Pulp, una de las bandas favoritas del locutor. "¿A quién voy a escuchar ahora", se preguntó Thom Yorke, líder de Radiohead.

 

Hasta el primer ministro quiso recordarlo: "Era único. Y gracias a su capacidad para encontrar nuevos talentos, estos se volvían accesibles para el gran público", señaló Tony Blair.

 

Las grabaciones musicales durante su programa se convirtieron en valioso material, porque algunas versiones superaban las que los mismos artistas lograban en estudios. Así, las "Peel Sessions" se volvieron una referencia y una instancia consagratoria para cada nuevo grupo que quería asomar la cabeza.

 

Con los años, Peel mostraría una sabiduría de viejo diablo: "Ciertas estrellas de rock son como los pibes en los clubes de fútbol: una vez que llegan a primera nos dan la espalda", dijo una vez para marcar la ingratitud de algunos de sus consagrados.

 

Fue un hombre que amaba la música y ayudaba a los que consideraba que valían, por eso, hasta los más encumbrados se sentían a gusto y honrados por volver a ser convocados a su programa.

 

En Suffolk, en la costa Este de Inglaterra, recibía de vez en cuando a grupos y solistas para emitir el programa desde el living de su casa, rodeado de su familia y su legendaria discoteca, que maravillaba a todo el mundo, aunque a él le gustaba decir que los discos más importantes que tenía eran los que había recibido esa mañana.

 

Bernardo Sagastume

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Agencia MP

 

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