Política
22-02-2008 - 550 Palabras
(Sistema de
partidos)
PARTIDOS EN 700
¿Qué significa que en un solo país existan
716 partidos políticos legalmente constituidos?
Única pregunta, respuestas múltiples.
Las que vienen sosteniendo los principales
analistas se vinculan con la crisis de 2001/2, con la falta de controles, con
los sellos de goma y con una serie de cuestiones que explican el por qué de la
conformación de una institución para canalizar poder económico o alcanzar el
poder político.
Pero con eso no alcanza. La razón tiene
que ser más profunda y vincularse con el significado de la política moderna y
de la representación, con la crisis de valores y la convicción de que la cosa pública
es un espacio para alcanzar intereses privados.
Hoy en la Argentina hay un 43% más de
partidos políticos que en 2001, pero en las últimas elecciones se presentó a
sufragar el 72% del padrón, el nivel más bajo desde… 1928.
El radicalismo, un partido en caída libre
tiene aún 2,5 millones de afiliados. El Justicialismo se lleva 3,8 millones,
pero no contento con eso teje redes y coopta a otros más chicos.
Entre las izquierdas, en tanto, hay tantos
matices que dificultan, en algunos casos, identificar si verdaderamente hay
filosofía o pensamiento marxista en ellas. Después están los partidos
vecinales, barriales, sectoriales. Cada uno con una visión distinta de lo que
hay que hacer con este país, o igual pero no compartida con el resto.
Si partimos de la idea de que a esta
Argentina la salvamos entre todos o no lo salva nadie, estamos mal.
La conformación del sistema político
semeja al juego de la cincha, donde cada grupo tira de la soga para su propio
lado. Pero acá, para hacerlo más complejo, la soga tiene un nudo en el centro
del que salen extremidades hacia todas partes. Con este esquema, todos tiran y
logran que el nodo se mueva aleatoriamente en
cualquier dirección.
¿Todos tiran? Bueno, ahí está el otro gran
tema: en realidad, no. Sólo tiran unos pocos que ven en la carrera política una
vocación o un gran negocio.
La mayoría de nosotros sólo despotricamos
en casa o en el bar. Decimos lo que habría que hacer como si fuésemos hinchas
en el rol de DT, y señalamos con el dedo al que no lo hace a nuestro antojo.
El tema es que, cuando alguno de nosotros
se levanta de su silla y decide actuar, en lugar de plegarse a un movimiento ya
existente, busca la salida ‘fácil’ -pues no requiere ningún tipo de consenso- y
crea su propio espacio.
La política en democracia es debate,
reflexión, negociación y consenso. Si cada uno de los que esté en
disconformidad abre su propio partido, de 40.000.000 de agrupaciones políticas
podría estar hecha la Argentina.
¿Qué se logra con todo esto? Desperdigar
fuerzas alternativas que constituyan verdaderas oposiciones a los gobernantes
de turno.
En otras palabras, en un escenario así
planteado, los que ganan son siempre los mismos en términos de personas y de
partidos. El que pierde se recicla entre quien gana, pero, por lo general,
ganan siempre los mismos.
Tenemos 716 partidos entre nacionales y distritales. O, en términos más precisos: estamos partidos
en 716.
Ariel Neuman
redaccion@agenciamp.com.ar
Agencia MP