Política 16-01-2009 - 568
Palabras
(Futuro)
¿QUÉ HARÁN DENTRO DE VEINTE AÑOS?
Imagínelos dentro de un par de años. Veinte o treinta. ¿Cómo caminarán los dirigentes de hoy por las calles de un país transformado, luego de su paso, permanencia y acción por el poder?
El juego invita a la futurología, con una cuota de ficción y otra de
experiencia y realidad. Hay quienes dicen que buscarán los fueros que una banca
en Diputados o en el Senado puede aportar, para escabullirse de los múltiples
procesos judiciales que, probablemente, lancen sus contrarios.
Otros, más escépticos, afirman que en un país donde el sistema judicial está tan embebido de la coyuntura política, difícilmente alguien que ocupó una cierta jerarquía en los mandos institucionales o para-institucionales, quede en el verdadero ojo de la tormenta.
La disquisición no es ociosa. A la salida de Carlos Menem de su segunda
presidencia se especuló con su confinamiento en Azkabán. Sin embargo, luego de
un paso relativamente breve por una cárcel de superlujo, volvió a la política y
a desempeñar cargos públicos, gracias al voto de una parte de la ciudadanía.
Con De la Rúa se especuló otro tanto, y si bien él optó por el encierro y
el silencio, difícilmente pueda dar dos pasos en la vía pública sin recibir, al
menos, una mirada de reproche.
Kirchner mantiene en alto su política de negación, convencido de que aún
sigue siendo el Presidente de la Nación. Confunde cargos y anuncia obras,
entrega subsidios y hasta reprocha a los ministros del Gabinete Nacional,
gobernadores, legisladores, intendentes y jueces, cuando y como se le da la
gana.
Pocas veces los medios dejan de reproducir sus dichos, y más pocas son las
ocasiones en que recuerdan que Kirchner, desde el punto de vista legal, es un
ciudadano más, sin atribuciones de ningún tipo para tener el comportamiento que
tiene.
¿Cómo hará, entonces, dentro de veinte o treinta años para caminar de la
mano de su esposa por el campo argentino, sin recibir, aunque sea una pequeña
silbatina?
Sobre Moreno, por ejemplo, se cuentan historias de prepotencia, de
reuniones con armas, de amenazas y frases grotescas. ¿Cómo será él dentro de un
par de décadas? ¿Cómo caminará por la calle? ¿Cómo Moyano? ¿Cómo D’Elia?
La realidad indica que nosotros, como ciudadanos desmemoriados, seguiremos
con nuestras vidas sin siquiera girar a mirarlos. Es más: probablemente
nuestros hijos nos pregunten quién es aquél señor (o señora) que camina como si
fuese alguien importante y nosotros no sepamos qué responder.
El personalismo en el poder desdibuja a las instituciones. Por eso cada uno
de los nombrados caminará como ellos, y no como ex Secretarios, Presidentes,
Sindicalistas o Funcionarios.
Hace un par de días, en los Estados Unidos, Bush hijo reunió a su padre, a
Bill Clinton, a Jimmy Carter y a Barack Obama en un almuerzo de presidente, ex
presidentes y futuro presidente. Además de comer, se dijo que intercambiaron
experiencias a modo de consejo. Las tome o no el flamante mandatario, como
gesto de unidad, de país y de Estado, es elocuente.
¿Caminarán los ex dirigentes en otros países como lo harán acá dentro de
veinte o treinta años?
Habrá excepciones y probablemente alguno, por pudor o por conciencia, no
aparezca por mucho tiempo. Otros, en cambio, tratarán de que su estrella no se
termine de apagar. Saben que cuando se baje el telón, estarán entre el olvido y
el abucheo.
Ariel Neuman
redaccion@agenciamp.com.ar
Agencia MP