Política 17-08-2009 - 572
Palabras
(Transporte)
RETIRO: MUESTRA DEL FEDERALISMO ARGENTINO
Fin de semana largo. La gente se agolpa para largarse de la gran ciudad e ir a ver a los suyos (o dejar de ver a los suyos). Es la gran vía de escape de Buenos Aires hacia lugares más oreados, punta de partida para el desarrollo del miniturismo interno nacional.
Retiro intenta inaugurar por estos días un sistema de seguridad similar al
que se ve en el DF y en otras capitales del mundo: pasan a las plataformas,
detectores de metal mediante, solamente aquellos pasajeros que tienen boleto en
mano.
Claro que los detectores no se usan y la gente traspasa las puertas y a los
guardias de seguridad apenas mostrando un papel –cualquiera–, sin control
alguno. ¿Seguridad y control? Cero.
El humo se condensa en las plataformas y se escuchan las tonadas más disímiles
del acento nacional, quejándose por la demora sistemática de las partidas, que
en muchos casos implican diez o doce horas de viaje a bordo de unidades modernas
y cuidadas, y no tanto. ¿Respeto a los compromisos? Cero.
Se sabe de choferes que están obligados a hacer rebotes (idas y vueltas sin
parar), de los micros que exceden velocidades y seguridades básicas en cuanto a
sus chequeos técnicos y aerodinámicos.
Si bien es cierto que el cambio y modernización de las unidades ha mostrado
un crecimiento notable en la última década, no puede decirse lo mismo de la
infraestructura del nodo principal del transporte nacional ni de las exigencias
a las que son expuestos los empleados del sector.
¿Nodo principal? Increíblemente, sí. En un país con las dimensiones de la Argentina,
que los trayectos de personas y mercaderías se hagan por ruta y no por avión o ferrocarril,
es muestra no sólo de la presencia de faltas estratégicas importantes en
materia de logística y transporte, sino también, y en lo que hace a esta
columna, una demostración clarísima de poder.
En los 90, el gremio comandado por Hugo Moyano (hoy, Moyano & flia.) supo
presionar y acordar para el desmantelamiento de los tendidos ferroviarios –y,
con ellos, la desaparición de centenares de pueblos y ciudades– y en los 2000
para el no otorgamiento de rutas aéreas de cabotaje, solicitadas hace años.
Competidores afuera.
Al frente de la CGT, Moyano es una muestra clara del poder de los gremios
en la Argentina, un poder que excede las condiciones de higiene, salud, seguridad,
capacitación, negociación y salarios de sus asociados (y que, incluso, muchas
veces ni siquiera las toma en cuenta) y que se cuela en la dinámica propia del país.
Así y todo, no es en Moyano & Cía. en donde se tienen que cargar las
mayores responsabilidades, sino que debe apuntarse claramente a quienes le han
arrojado margaritas durante décadas, permitiendo el avance del ‘gremialista’
sobre intereses que exceden al “negoción” de las obras sociales.
Retiro es, mal que nos pese, una buena muestra de cómo funciona el
federalismo argentino, con una fuerza absolutamente favorable a la gran ciudad,
con un entramado que incomunica a ciudades vecinas del interior y con intereses
espurios de por medio que hacen que nunca se esté cerca de alcanzar soluciones
ventajosas para el conjunto de la ciudadanía.
Con esto, la Argentina demuestra que no sólo que dentro suyo coexisten
varios países, sino también que se maneja bajo una lógica en la que ganadores y
perdedores siempre son exactamente los mismos.
Alcides Cepeda
redaccion@agenciamp.com.ar
Agencia MP