Sociedad 26-08-2008 - 575 Palabras

(Protestas - Tipos)

 

PROTESTE YA (I)

 

Paros docentes, paros de empleados públicos, paros de choferes, paros de pilotos, paros de médicos, paros de judiciales, paros de relojes cucú... (Bueno, eso último no.) La huelga, esa vieja forma de protesta, está más vigente que nunca. Sin embargo, ya no admite el comentario de otrora por parte de los afectados: “Y, es la única forma que tienen de reclamar.” No. Hoy, el paro de siempre convive con múltiples formas de protesta de todos los tamaños y colores: unas fútiles, otras siniestras, unas sonoras, otras coloridas, otras más decididamente mamarrachosas. Porque atravesamos tiempos de diversificación en todo sentido, en esta columna y en la próxima Agencia MP le ofrece una taxonomía de las formas de protesta actualmente en boga en la Argentina. Proteste ya.

 

En esta entrega nos ocupamos de las formas de protesta que sólo funcionan cuando involucran a grandes grupos humanos.

 

HUELGA. La clásica. Usted no está conforme con lo que gana o cree que sus condiciones de trabajo son indignas, entonces para. Pero no es tan sencillo: sólo sirve si se pliega mucha gente y, en general, se deja a los sindicatos la tarea de convocarlo. Herramienta política de uso frecuente.

 

MARCHA. Puede acompañar a la anterior (paro y movilización) o producirse en forma independiente. Tiene un objetivo específico y cuando se produce en el interior recibe el nombre de “pueblada”, siempre que convoque a suficientes participantes. Puede fundarse en otros motivos que el temor a la inseguridad. La efectividad de una marcha depende de la cantidad de gente que se une a ella o, en su defecto, de la cobertura mediática que se le dedique.

 

LOCKOUT. El éxito de la protesta del campo demuestra la validez de esta forma de acción. Si un grupo de empresarios se siente demasiado afectado por una medida gubernamental, deja de operar en el mercado y así fuerza un cambio de situación.

 

PIQUETE. Ya conocido de todos. Es el corte de una vía de tránsito, ya sea para reclamar comida o subsidios, advertir sobre los peligros de la contaminación o reclamar el fin de las retenciones móviles al agro.

 

CACEROLAZO. Una especie de piquete no invasivo de la clase media: la gente hace oír su disgusto, pero no corta las calles, sino que se concentra en plazas y otros espacios públicos o directamente hace bochinche dentro de su casa.

 

TRACTORAZO, MANGUERAZO, ROSARIAZO. Según se trate de una protesta de productores rurales, de bomberos o de monjas. No son otra cosa que marchas, pero se distingen de las comunes por la portación de un elemento alusivo a la ocupación de los manifestantes o a la situación que los tiene enojados, u otros elementos ingeniosos con que pretenden captar la atención de los medios de comunicación masiva; a veces incluso hay representaciones teatrales.

 

DEPOSICIÓN DE LÍDER. No es recomendable. Los argentinos hemos tenido experiencias de este tipo en los últimos años y nunca han salido del todo bien. Aquí hablamos de una deposición con movilización popular, algo que no siempre sucede; a veces involucra a poca gente (pero tiene el apoyo de parte de la población) y se llama “sedición” o “golpe de estado”. Una variante que atenta contra el sistema político instituido aun cuando no apunte directamente al líder es el ataque terrorista, sin apoyo de la población. Todos estos métodos son desagradables y peligrosos y no deben emplearse. Cualquier otra forma de protesta es preferible a éstas.

 

Sebastián Lalaurette

redaccion@agenciamp.com.ar

Agencia MP