Sociedad 02-09-2008 – 599 Palabras
(Protesta)
PROTESTE YA (II)
En nuestra columna anterior detallamos las propiedades y efectos posibles de diversas formas de protesta vigentes o potencialmente vigentes en la Argentina y que involucran a grandes grupos humanos. En esta ocasión vamos a hablar de las que sólo requieren la intervención de una o de un puñado de personas.
MESA DE BAR, VERDULERÍA. Permite la máxima expresividad, pero garantiza nulos efectos.
HUELGA DE HAMBRE, ENCADENARSE. Con efectos
garantizados, al menos en la esfera mediática. Casi siempre estas protestas
fuerzan algún tipo de solución parcial; sin embargo, no son sostenibles en el
tiempo, especialmente la primera. Sólo para casos de verdadera emergencia.
JUNTA DE FIRMAS, PETITORIO, CADENA DE MAILS. Técnicamente estas protestas pueden involucrar a muchísimas personas, pero en general sólo un individuo las inicia en forma inorgánica y por eso las tratamos aquí. Hay que decir que cuanto más “virtual”, o sea menos corporal, es la protesta, menos influencia tiene, hasta llegar a la nula influencia de una cadena mailística destinada a diputados y senadores. Sin embargo, combinada con una protesta masiva (movilización) puede lograr la aprobación de una ley, como sucedió con la de obesidad hace poco.
CANCIÓN. Es el “método Ignacio Copani”. Sólo se requiere una bella voz y un mínimo de habilidad poética. Los efectos reales de esta alternativa son difíciles de medir, pero a veces la obra trasciende la protesta coyuntural y se convierte en símbolo de algo. De exactamente qué es imposible de precisar en abstracto, pero hay canciones que trazan surcos subterráneos en nosotros, surcos que se mantienen a través del tiempo.
SOLICITADA, CARTA A UN DIARIO. La primera opción es para entidades pluripersonales con algo de caja y garantiza la publicación; la segunda, para ciudadanos de a pie como usted o yo, tiene un futuro incierto, pero si usted logra conjugar algunas virtudes propias de la poesía (como en el método anterior) es muy probable que logre la presencia en la página impresa. Presencia que será olvidada para siempre al otro día, por supuesto.
LLAMADO A PROGRAMA DE RADIO. Similar al punto anterior, pero aun más efímero, y con el inconveniente adicional de que si usted dice algo mínimamente inteligente será castigado por hordas de otros oyentes que llamarán sólo para destrozarlo y acordarse de su familia. Igual, tranquilícese: aquí el olvido es instantáneo.
SHOOTING. Análogo al ataque terrorista, pero ejecutado por una sola persona y sin carácter orgánico. No debe utilizarse y, además, nunca garantiza realmente nada. En primer lugar, como usted acabará suicidado o muerto por la policía, nadie se enterará nunca de cuál era su motivo particular de protesta; y aunque trascienda alguna carta en la que usted lo explique todo, será descartada como el producto de una mente enferma, algo que usted indudablemente tiene si realmente está pensando en empezar a disparar al bulto.
BLOG. El más… inefable de los métodos de protesta. “Cualquier pelotudo tiene un bloc”, dijo, ya célebremente, el filósofo José Pablo Feinmann, y es verdad a pesar del error ortográfico. Anímese, usted también puede ser uno de ellos: es fácil, muy fácil. Normalmente a nadie le interesarán las diatribas que usted vuelque en su blog, salvo que cometa errores importantes que lo dejen en vergüenza o a merced de un juicio por calumnias. En ese caso tenga por seguro que la gente leerá esos posts con fruición, ya que quedarán en el archivo para siempre, y aunque usted los borre también estarán en la caché de Google, y aunque desaparezcan de allí quedarán almacenados en archive.org indefinidamente. O sea, piense bien antes de publicar.
Sebastián Lalaurette
redaccion@agenciamp.com.ar
Agencia MP