Sociedad 25-11-2008 - 599 Palabras

(Morbo)

 

MORBO MALEVO

 

¿Vio usted, querido lector, el video del suicidio del Malevo Ferreyra? No se preocupe, no hace falta que conteste en alta voz; trabajemos sólo con su respuesta mental, es decir con la verdad, que, dada la pregunta, no admite muchas más variantes que “sí” o “no”.

 

Si su respuesta es “sí”: Bienvenido al club. Tal parece que todo el país ha visto ese video, lo admita o no. Muchos habrán sido sorprendidos por la emisión original de la muerte del ex comisario, que no fue en vivo (juego de palabras inintencionado) y en directo sino producto de la decisión consciente, por parte de las autoridades de “Crónica TV”, de poner al aire ese material grabado; pero, dada la cantidad de veces que el canal repitió las imágenes, con advertencias sobreimpresas de que el hombre estaba a punto de pegarse el balazo, es dable pensar que la mayoría de los que lo vieron lo hicieron a sabiendas: pusieron la tele en el canal que sus amigos o familiares u otros canales les dijeron que estaba pasando esas imágenes.

 

El morbo siempre es culposo y, aun al día siguiente de la emisión del video, si uno le preguntaba a un conocido si había visto el video la respuesta más habitual era “no”. Pero hay un dato de la realidad que contradice esa negación generalizada: cualquier video de Youtube que tenga relación con ese tema registra, al momento de escribir estas líneas, cientos de miles de visualizaciones. Si toda esa gente decía la verdad al negar que había visto la muerte del Malevo por tevé, lo cierto es que muchos de ellos corrieron luego al cuarto de la PC para buscar el video en Internet.

 

Si, en cambio, su respuesta, querido lector, es “no”, lo invito a examinarse interiormente para determinar si su ánimo acompaña esa negativa con un “qué suerte” o con un “me lo perdí”.

 

En el primer caso es usted un ejemplar humano de extraña pureza, lo que podría ser bueno, o tal vez una personalidad coartada por el miedo a todo hecho externo que pueda alterar en lo más mínimo su equilibrio interior, lo que es malo.

 

En el segundo caso: Bienvenido al club de los individuos normales. El morbo es parte intrínseca de lo humano, es natural, está bien darle cauce, e incluso hay quienes dicen que reprimirlo demasiado puede llevar a consecuencias desagradables para todos.

 

Yo, por cierto, he visto el video. No tengo televisor, así que pertenezco a la “legión Youtube”. Primero vi una versión de pésima calidad, filmada directamente de un televisor, en la que el momento del disparo en sí había sido reemplazada por otra cosa. Después, el video original de “Crónica TV”, que aparentemente ya no está colgado (seguramente por amenazas de acción legal y administrativa similares a las recibidas por el canal). Y lo que tengo para decir es: el suicidio del Malevo Ferreyra fue ciertamente impresionante, pero no más (en realidad menos) que casi cualquier suicidio ficcional que hayamos visto en el cine o la tevé. (Lo que, dicho sea de paso, sitúa el debate parcialmente en el terreno de la exhibición de imágenes crudas en general, sean o no imágenes de eventos reales.) 

 

Cuestiones legales aparte, la fascinación que ejercen cosas como ésta tiene que ver con cómo somos. La irrupción de este tipo de hechos nos convoca irresistiblemente porque son la evidencia de que ha ocurrido algo que rasga la trama uniforme de la vida, que nos pone frente a preguntas que constantemente posponemos o eludimos. El morbo es malevo, vital.

 

Sebastián Lalaurette

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Agencia MP