Tendencias 13-09-2009 - 576 palabras
(Arte - Flux Factory)
GIRA MÁGICA Y MISTERIOSA
No tiene esto nada que ver con la renovada Beatlemanía de estos días, sino
con la exitosa y a la vez disparatada forma que encontró el grupo neoyorquino
Flux Factory de mantener el interés por sus actividades, aun habiendo perdido
el local que les servía de sede y galería de arte.
"Te subimos a un colectivo, no te decimos adónde te llevamos, pero
algo sucederá" es el lema con el que encabezaron su programa "Going
places, doing stuff", que ya lleva dos años en marcha, los mismos que
pasaron desde que perdieron la nave industrial que les servía de cuartel
general, en Long Island.
Careciendo de sede fija, les parecía que se imponía un destino nómade, una
forma de arte que necesariamente tuviera que ser itinerante. Alquilan cada
sábado un ómnibus amarillo, de los que de lunes a viernes se utilizan para
transporte escolar, y suben al grupo que se haya inscripto previamente a la
experiencia. Sólo les piden que dispongan del día entero y que sigan las
directivas que se les hagan llegar por quien dirija la excursión. Entre las
muchas cosas que pueden ocurrir se encuentran la inmersión de "algunos
cuerpos" en el agua, la siesta obligatoria, batir récords mundiales de
algo y "encuentros con individuos extraordinarios que persiguen objetivos
extraordinarios".
Cada salida está a cargo de un artista diferente. Así como los expositores
en una galería de arte "normal" van rotando, en este caso es el
artista invitado el que se encarga de organizar todo, dar a conocer a los
participantes aquello que prefieren que sepan de antemano y reservar el resto
para más tarde, con tal de lograr el efecto sorpresa buscado.
Del relato de los viajes se deduce que la experiencia tiene algo de
performance, de demostración en directo de los postulados de los artistas, pero
también de city tour en el que descubrir los secretos de Nueva York, o al menos
los rincones de la ciudad que han inspirado el trabajo del creador en cuestión.
El aspecto social es parte inherente a "Going places, doing
stuff". La camaradería que se pide como condición inicial para participar
de cada salida pronto se ve aumentada, a punto tal que, al final del viaje, son
mayoría los que intercambian teléfono y email para quedar en verse otra vez en
el futuro.
El grupo Flux Factory ya había sorprendido al público hace
cuatro años, cuando combinó las letras con el espectáculo. La instalación
artística "Novel" consistía en encerrar en cubículos contiguos a tres
escritores para que, en un plazo de un mes, escribieran sendas novelas. Sólo se
les concedía noventa minutos de libertad por día.
Los sábados había una lectura pública del trabajo adelantado y el público
podía ver a los escritores trabajando. Mucho no deben haber trabajado, de todos
modos, porque ninguno alcanzó a completar la prometida novela. Pero Flux
Factory se hizo un nombre en un medio como el neoyorquino, donde hay cientos de
personas tratando de convertirse en la nueva vanguardia de lo que sea.
Las aventuras de Flux Factory se pueden ver en algunas fotos colgadas en
flickr.com o en los videos que recoge youtube.com. La simple observación de
esta iniciativa produce el contagio de un espíritu lúdico que tiene algo de
sana tontería, pero que, como sucede con tantas expresiones del arte
contemporáneo, hace surgir la pregunta de dónde está el sentido de todo, si es
que de verdad se pretende alcanzar algún sentido.
Bernardo Sagastume
redaccion@agenciamp.com.ar
Agencia MP